Zéjel

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Vi desde el rio de tus ojos

que subyugo en mis abrojos

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hay un mar en tu pupila

Que me incita, y encandila

Señal que de amor burila.

Tu llanto río de abrojos.

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Tus ojos, moja el sollozo,

ven, descansa en mi rebozo

quiero llenarte de gozo.

Tu llanto río de abrojos.

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Déjame dar mi alegría

música en la mente mía

Sienta sol de medio día.

Tu llanto río de abrojos.

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Vi desde el rio de tus ojos

que subyugo en mis abrojos.

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Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano

“Hombre de Maíz, 2009” Guatemala, C.A.

Galardón Mundial “Premio a la trayectoria 2011! SELAE, Italia.

(Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos)

El zéjel, de ordinario, consta de un estribillo sin estructura fija, que cantaba el solista. Una o varias estrofas “fundamentalmente análogas” De estos cuatro versos, los tres primeros constituyen la mudanza y son monorrimos; el cuarto, llamado de vuelta, rima con el estribillo. Servía de señal para el coro, que repetía el estribillo final.