Ayúdanos a compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

¿Guerra nuclear o alianza entre China, Rusia y Estados Unidos?

Mario Roberto Morales

La abreviatura 5G se refiere a la quinta generación de tecnologías de comunicación inalámbrica. Su importancia reside en que las 5G son 20 veces más rápidas que las 4G y en que tienen una velocidad máxima de descarga de 20 GB, mientras las 4G la tienen de 1 GB. También pueden transferir paquetes de datos en la red a una velocidad de entre 1 y 2 milisegundos. Respecto de las tecnologías 4G, las 5G constituyen una revolución: son el reino de la instantaneidad, de la transmisión de datos en tiempo real, de la simultaneidad del hecho y su percepción y efecto.

Entre las múltiples aplicaciones de esta tecnología se hallan la cirugía remota ―que les permitirá a los médicos realizar operaciones mediante robots quirúrgicos―, los autos inteligentes ―que podrán conducirse solos, obedecer órdenes verbales y comunicarse entre sí y con las centrales de tránsito―, la desactivación de explosivos a distancia ―para zonas de guerra o situaciones de terrorismo―, la computación en la nube ―que permitirá el almacenamiento ilimitado de datos colectivos o personales en un espacio común, el cual será el sitio en donde residirá todo lo que hasta ahora descargamos en discos duros. Y, finalmente, el llamado internet de las cosas ―que implica el funcionamiento de chips integrados a muebles, electrodomésticos, ropa, casas, condominios, ciudades, regiones y nuestro propio cuerpo, para todo lo cual se necesitará una red mundial de control que, por ejemplo, en el caso de nuestro cuerpo, vigile nuestra situación financiera, de salud, de ubicación, de legalidad y estado emocional. Todo esto implica un control territorial y poblacional en tiempo real, no sólo del cuerpo, sino también de la mente, pues las tecnologías 5G tienen el poder de influir en nuestro pensamiento mediante la emisión de sonidos y mensajes que el consciente no registra pero que impactan de modo directo al inconsciente. Estas tecnologías encarnan ―es obvio― la gloria para los servicios de inteligencia mundiales.

Los usos militares de las 5G suponen la automatización de vehículos (terrestres, marítimos y aéreos) y armas de guerra (nucleares o no), que se controlarán desde puestos remotos y mediante uso de información en la nube. Este tipo de comunicaciones superará a las que funcionan por medio de satélites en velocidad y precisión, y permitirá a los misiles hipersónicos con ojivas nucleares alcanzar una velocidad 10 veces mayor que la del sonido, con lo que la instantaneidad se trasladará a los escenarios de la guerra nuclear, tan ansiada por la industria armamentista y energética, ligada al capital especulativo transnacional y a sus bastiones: la City de Londres, Wall Street, los Rothschild, Soros, Obama y Clinton, que son los que promueven la guerra nuclear contra China y Rusia.

China lidera la tecnología 5G, aunque sólo la comercializa con su telefónica Huawei. Pero Estados Unidos también la posee. Por eso los financieristas buscan ―con el golpe de Estado y las revoluciones de color contra Trump, pagadas por Soros― abortar el proyecto de productividad física en marcha y la necesaria alianza de Estados Unidos, China y Rusia para el efecto. Quieren la guerra y el replanteo de su derruido sistema financierista cuya quiebra empezó en 1971, se remozó con la estafa global del 2008 y se resetea hoy con la actual depresión mundial, de la que culpan al COVID-19.

Quien controle las 5G controlará el mundo. Es mejor que lo controlen aliados ―y no en guerra― China, Rusia y Estados Unidos, ¿no?

Fuente: [www.mariorobertomorales.info]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Mario Roberto Morales
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •