Tu mirada canela, de Georgina Palacios
Estuve tranquila y no pasó nada. La tarde era calma muy clara y muy fría. Te vi ahí sentado y no pensé nada; me acerqué sin dudarlo, tú me diste el beso. Un beso cortito; un beso de amigos; un beso que yo no intentaba siquiera...


Comentarios recientes