No hay derecho, de Lucrecia Molina Theissen

No hay derecho Tiembla tú, miserable, con tantos secretos delitos que no castigó la justicia; ocúltate, ensangrentada mano, y tú, perjuro, y tú, simulador de virtud, que eres incestuoso, y tú tiembla también, malvado, que bajo...