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Promover el clientelismo también es corrupción

Virgilio Álvarez Aragón

Paso a paso el régimen neopopulista y autoritario de Jimmy Morales se consolida. La alharaca reformista que le llevó al poder rápidamente se ha esfumado y cómo en las épocas del más rancio clientelismo militarista de Arana, Laugerud y Lucas, los oscuros militares de FCN han decidido repartir entre sus adláteres, socios y cómplices, los recursos del Estado.

Descaradamente Jimmy Morales y sus secuaces han tomado el Congreso de la República para su beneficio personal, contando con el silencio cómplice e irresponsable de sus electores. Lejos quedaron ya las batallas que en el seno del Congreso dieron el reducido número de diputados que creyeron poder impulsar modificaciones significativas en tan importante e indispensable poder del Estado. La acción ha sido realizada con todo cinismo y prepotencia, haciendo uso del más ramplón de los clientelismos. De la noche a la mañana, y con el claro y público apoyo del presidente de la República el Congreso se ha convertido en el ámbito donde se conceden prebendas y beneficios a los que sin chistar y sin comentarios apoyen la piñatización que de los recursos públicos comienzan ya a hacer Morales y su séquito de ministros.

“Tal despropósito ha sido promovido por el presidente Morales para que el Congreso no le cause el menor enfado y pueda viajar.”

Desde siempre se ha insistido en que el número de comisiones en las que se organiza el Congreso es excesivo, haciendo que la productividad de la mayoría de ellas sea baja, sin que se pueda dar un efectivo control social. De las 32 que existían en 2008 se llegó a 38 el año pasado, lo que daba en promedio una presidencia para cada 4 diputados, con todos los beneficios salariales y de servidores públicos a su cargo.

Con el acuerdo pactado en la Finca Santo Tomás entre los diputados de FCN, electos por ese partido y recién llegados, sus aliados y el presidente de la República se estableció que esa sinecura debería alcanzar para más diputados, de modo que los beneficios y no el trabajo efectivo se pudiera ampliar. Se acordó, por lo tanto, que se crearan 16 comisiones más, con lo que ahora tenemos una presidencia de comisión para cada 2.9 diputados.

Tal despropósito ha sido promovido por el presidente Morales para que el Congreso no le cause el menor enfado y pueda viajar, dormir y comer costosas viandas, sin considerar el despilfarro de recursos que ese chantaje conlleva. Este ha sido el único mecanismo encontrado para comprar apoyos y silencio, con lo que la sociedad ha quedado desprovista de la función vigilante que desde el Congreso sus representantes deberían hacer.

En toda democracia que se precie la calidad de su Congreso es su punto de referencia, siendo indispensable que la ciudadanía se sienta clara y directamente representada por sus diputados. En nuestro caso esa cuestión brilla por su ausencia. Los presidentes de las comisiones, en su mayoría, estarán allí para cobrar las dietas, pues no poseen mayor experiencia ni interés en el tema. Los electos no solo han defraudado a sus electores al cambiarse de partido, claro y evidente fraude de ley sino que, junto al Ejecutivo, han castrado las posibilidades de reforma que en algún momento se pensaron posibles.

Pero aún hay más, con el beneplácito de sus aliados FCN se apropió de 15 comisiones (28%) 9 permanentes y 6 extraordinarias, cuando apenas constituyen 23% del total de diputados, demostrando con ello que no son sino una gavilla de extorsionadores del poder público. A sus aliados de oro, los autonombrados Alianza Ciudadana, que no son más que los que de Lider no se pasaron a FCN esperando mejores tiempos para retomar el apoyo a Baldizón, con apenas 11 diputados (7%) se quedaron con 5 comisiones (10%), tres de ellas extraordinarias, es decir, creadas exprofeso para darles tajada.

Y para que todos quedaran contentos, a las microbancadas, con no más de dos diputados (Patriota, Convergencia, Fuerza, Unionista, URNG, Winaq) para comprar su silencio cómplice se les otorgó una comisión, cosa que también se hizo con PAN y Viva (3 y 4 diputados). Castigados por no prestarse a las componendas clientelistas la UNE, a la que con 31 diputados (20%) le asignaron solo 7 comisiones (13%), ninguna de ella extraordinaria, y a Encuentro por Guatemala, que con 6 diputados le dieron solo 1 comisión. Y a esto es lo que algunos aun llaman democracia.

Castigados por no prestarse a las componendas clientelistas la UNE, a la que con 31 diputados (20%) le asignaron solo 7 comisiones (13%), ninguna de ella extraordinaria, y a Encuentro por Guatemala, que con 6 diputados le dieron solo 1 comisión.

Fuente: [http://www.s21.gt/2017/01/promover-clientelismo-corrupcion/]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Virgilio Álvarez Aragón
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