Tres poemas de Adam Zagajewski

Traducción de Isabel Zapata

Filósofos

Dejen de engañarnos, filósofos

el trabajo no es una dicha el hombre no es la meta más alta

el trabajo es sudor que mata Señor cuando llego a casa

quisiera dormir pero dormir es sólo un cinturón en movimiento

que me transporta al día siguiente y el sol es una falsa

moneda la mañana desgarra mis párpados cerrados como antes

de nacer mis manos son un par de gastarbeiter y ni siquiera

mis lágrimas me pertenecen participan en la vida pública

como oradores como los labios partidos y un corazón que está

creciendo en el cerebro.

El trabajo no es una dicha es un dolor incurable

como una enfermedad de la conciencia abierta como un proyecto habitacional

a través del cuál sopla el viento de la ciudadanía

en sus botas altas de cuero.

 

Tratado sobre el vacío

En una librería accidentalmente terminé en la sección sobre el Tao o –más precisamente– junto al Tratado sobre el vacío.

Me regocijé, porque ese día yo estaba perfectamente vacío.

Qué reunión tan inesperada: el paciente encuentra al doctor y el doctor guarda silencio.

 

Tu llamada telefónica

Tu llamada telefónica entró

mientras estaba escribiéndote una carta.

No me molestes mientras

hablo contigo, que nuestras dos

ausencias se cruzan

y uno de los amores se desgarra

como una venda.

 

Poeta polaco, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2017.

Fuente: [http://www.lahojadearena.com/tres-poemas-pesimistas-adam-zagajewski/]