***Madre Chapina***
Como un sol que asoma en
el horizonte,
apareces con los ojos inundados de paisaje,
llevando en tu
perraje los colores del abril
y en tu rostro una sonrisa de eterna
primavera.

Como volcanes son los pechos que amantan
a ese
ser que es el fruto de tus entrañas,
que una noche de luna llena abrió los
ojos
y se quedo cautivado al contemplar tu belleza.

¡Ah! Mujer de
eternos encuentros y largas despedidas,
tienes el candor de esa naturaleza
que extasía
los sentidos y alborota al alma…

Mujer de largos silencios
que contemplas en calma
como crece el chirís que ayer sólo era un
polluelo
y hoy es como un colibrí buscando mieles.

Ya quisiera yo
encontrar las justas palabras…
Ya quisiera yo entonar junto a los ángeles del
cielo,
un canto que no sólo hable de ti sino capture la
voz de los vientos
y la eternice en un altar donde
mi alma venere tu nombre.

Mujer que
llevas en tu piel los colores de los hijos
de esta tierra que fecunda se
inmola cada día,
para alimentar el cuerpo y el alma de tus hijos,
que
también son los hijos de esta tierra que los
pare llena de
esperanza.

Porque esa fecundidad de tus entrañas es bendición
y legado
de esta tierra a la que Dios a amado…
Por eso te dio la belleza de una Monja
Blanca,
por eso te dio la fortaleza de una ceiba…
Y te puso por alma las
alas de un Quetzal.

Vos que sos la mirada de Dios en esta tierra,
vos
que sos fortaleza en los días de prueba,
vos que haces del dolor algo creador
y fecundo
cuando traes al mundo a un nuevos ser.

Enséñanos madre a
comprender todo el valor
de ese ser al que nombramos mujer…
Porque cuando
meses la cuna tus palabras
y tus cantos se quedan con nosotros mas allá
de
la tumba.

Madre Chapina que conquistas amores en tu cocina,
donde los
aromas, los colores, texturas y sabores
tiene el sabor de los manjares de los
dioses.

Madre con voz de marimba y besos celestiales,
tu huella en
nuestras vidas esta en todos esos detalles:
los tamales que envuelves cual si
fueran patojitos.

El caldito de res, las torrejas o los deliciosos
rellenitos
y todos esos sabores que nos hacen recordarte y añorarte
aun
cuando te sentimos cerca.

Cuantas cosas mas podría decir…
Cuantas
cosas más podría escribir…
Más aun así no conseguiría describir
todo lo
que es tu Amor de Madre.
Oxwell L’bu
Imagen: Internet