Endecha encadenada

Te tengo a ti y en ti estoy presente
y el odio se me hace mas profundo,
que viviendo aquí, no soy ni gente.

Para mí ya no existe este mundo
se hicieron las noches, zahareñas,
pues acaso soy gusano inmundo.

.

Por atender a cosas pequeñas
te he pedido que tu las separes
que aunque pueriles tu las desdeñas

.

En mi corazón llevo pesares
y ni aunque quisiera luchar puedo
me siento huir de todos los lugares.

.

En alba claridad siento miedo
pero por mi carácter no ayudo
y por tu intransigencia yo accedo

.

De todo ese amor estoy desnudo
y ahora ¿cómo es? dudando inquiero,
soñé su amor, como nadie pudo.

Me quedé solo y aunque no quiero
aún con desilusión, desgaño
te llamo mi amor, suspiro… y muero.

.

Esa muerte en vida me hace daño
me muestro ser débil, por humano
y por mi debilidad, me ensaño.

.

En mayo nació como gusano
el sapo emplumado cacarea
y pide desnudo de la mano.

.

Escuché a Kempis, asceta yermo
y aclaró lo que en mí estaba incierto
-me dijo- si amas a Dios no has muerto
“pensé” no es cierto… ¡que estoy enfermo!

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano.
“Hombre de Maíz, 2009”
Guatemala, C. A.