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María Aguilar

El pasado jueves fue ligado a proceso, acusado de delitos contra los deberes de humanidad y desaparición forzada por el caso Diario Militar, el teniente coronel Juan Francisco Cifuentes Cano, quien fungió como comandante del Quinto Cuerpo, una estructura policial que también fue conocida como el Comando de Operaciones Especiales (COE) y la Brigada de Reacción y Operaciones Especiales (BROE) de la extinta Policía Nacional (PN) de 1982 a 1984.

Dentro de la estructura organizativa de la PN, a partir de 1955, la ciudad se dividió en Cuerpos. En 1955 se establecieron el Primer y el Segundo Cuerpo y para 1967, luego de que en 1962 se agregaran más zonas a la ciudad de Guatemala, se establecieron el Tercer y Cuarto Cuerpo. Estos cuerpos tenían bajo su mando a zonas y municipios aledaños del Departamento de Guatemala, y estaban encargados no solo de la seguridad sino también del control de la población. Esto dado que, dentro del contexto político de la guerra y violencia ejercida por el Estado en contra de sus ciudadanos, la policía no era una institución que se dedicara a proteger y a servir, sino que fue una herramienta de las burocracias militares y de las elites, que se enfocó en insertar una agenda contrainsurgente para acallar cualquier tipo de oposición o proceso organizativo dentro de sus planes operativos cotidianos.

Fue así que, en 1982, con el ascenso por vía de golpe de Estado del general Efraín Ríos Montt al poder, el enfoque contrasubversivo del Estado militar se agudizó y se creó un Quinto Cuerpo, una unidad de reacción que fue mejor conocida como BROE, jerárquicamente independiente del resto de cuerpos. Aunque su espacio físico estuvo en la zona 10 y 7 de la capital, su control se expandió a todas las zonas de la capital. Tan solo de julio a diciembre de 1982, basado en el trabajo de tesis de la investigadora Claudia Estrada, se determinó que el BROE registró, oficialmente 114 redadas en la capital.

El lema del BROE era “perro que vigila de día y de noche,” y justamente eso fue lo que la unidad hizo en años posteriores a su creación. Este cuerpo se enfocó netamente en vigilar, investigar, infiltrar, combatir, desaparecer y aniquilar a personas y grupos organizados a través de actos de violencia selectiva y bajo el control de Cifuentes Cano. La creación del cuerpo también revela que la maquinaria de violencia de Ríos Montt y de Oscar Humberto Mejía Víctores, a través de sus directores de policía, los coroneles German Chupina Barahona y Héctor Bol de la Cruz, es aún un tema de debe ser abordado a detalle porque muchas de las estructuras que se desarrollaron de esos cuerpos de vigilancia continúan vigentes, con poder y disfrutando de impunidad.

Aunque su espacio físico estuvo en la zona 10 y 7 de la capital, su control se expandió a todas las zonas de la capital. Tan solo de julio a diciembre de 1982, basado en el trabajo de tesis de la investigadora Claudia Estrada, se determinó que el BROE registró, oficialmente 114 redadas en la capital.

Fuente:[elperiodico.com.gt]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

María Aguilar Velásquez
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