Lucía Escobar
lucha libre
@liberalucha

Myrna Mack, antropóloga y socióloga, fue asesinada de 27 puñaladas en la entrada de Avancso, un 11 de septiembre de 1990 por un comando operativo, a cargo del desaparecido Estado Mayor Presidencial. Myrna era reconocida por sus colegas por ser una investigadora acuciosa y una analista extraordinaria que conoció y documentó de primerísima mano el genocidio ixil mientras estudiaba el desplazamiento forzado interno que ocurría como consecuencia del conflicto armado.

Todavía no se había firmado la paz en Guatemala, e investigar, cuestionar y preguntar no era fácil. Te costaba la vida. Aún así Helen Mack, en la morgue viendo a su hermana muerta comenzó a preguntarse ¿por qué la mataron? Ese mismo día, Helen cambió su destino de empresaria acomodada a molesta justiciera. Tan solo, un mes después, ya estaba en tribunales presentándose como acusadora. Como una verdadera guerrera, decidida a esclarecer el asesinato de su hermana, se plantó sin dudarlo ante el monstruo de mil cabezas.

Su sentido de justicia transformó y modernizó gran parte del sistema: impulsó la desarticulación del Estado Mayor Presidencial, la eliminación de los Tribunales Militares y la división de la inteligencia militar y la civil. Peleó contra la Ley de Reconciliación que daría amnistía a los crímenes de Lesa Humanidad. Creó e impulsó el programa de protección de testigos; fortaleció la figura de querellante adhesivo; incorporó el uso de peritajes en los juicios; además de la prueba científica y la documental en el sistema acusatorio. Puso en la opinión pública el tema publicidad y transparencia en los juicios, y del acceso a la información pública, impulsando la ley que actualmente funciona. La Ley de Amparo también surgió del caso Mack para evitar abusos judiciales. A Helen también se le debe en parte la reforma y modernización de la Policía Nacional Civil. Su experiencia fue fundamental para resolver el caso Gerardi. Además, fue corresponsable de la creación de la CICIACS, Comisión Investigadora de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad, que no logró dar luz pero que allanó el camino para que se creará la CICIG, Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala. Ha recibido cantidad de importantes y prestigiosos premios internacionales, aunque nada se compara con haber logrado justicia para su hermana.

Cuatro años después del asesinato de Myrna, el especialista del Ejército, Noel de Jesús Beteta fue condenado como autor material por un tribunal nacional. Y el coronel Juan Valencia Osorio (hoy prófugo) a 30 años de prisión como autor intelectual.

Intentaron asesinar la verdad, pero esta encontró la forma de salir. Al matar a Myrna, lo que lograron sus asesinos, fue podar la fuerza vital de las Mack, y construyeron una Helen fusionada con los atributos de su hermana más los propios; una Mack reformada y actualizada.

Hoy Helen, dirige la fundación Myrna Mack que apoya casos de violación a derechos humanos, es voluntaria de un patronato para reformar el sistema penitenciario en Guatemala y de la Alianza por las Reformas.

Constitucionales, entre otros importantísimos logros. Continúa imparable, golpeando sin descanso las estructuras que permiten la impunidad en Guatemala.

No me cabe duda, un ejército de ángeles la protegen.

Fuente: [https://elperiodico.com.gt/lacolumna/2019/01/30/veintisiete-punaladas-a-la-impunidad/]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Lucía Escobar

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Estoy casada con el periodismo y a veces le soy infiel con la ficción. He sido redactora, reportera, editora, columnista y lo que se ofrezca en una redacción. Escribo porque me siento cómoda entre las palabras. Además, soy entusiasta del arte, la cultura y la ecología.
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