La Semana Santa y mi niñez

Fredy Obdulio López González

La Semana Santa fue un acontecimiento muy especial en mi niñez, con varias semanas de anticipación le entregaban a cada uno en la iglesia de la Comunidad Agraria Las Mercedes semillas de chan para sembrarlas en cualquier recipiente viejo, de plástico o de metal y cuando brotaban se observaban el colorido verde y vivo de sus hojitas, se decoraban con papel de china y se llevaban a la iglesia para adornar el altar.

Las diferentes hermandades o grupos de personas católicas y simpatizantes, se organizaban para realizar el diseño de su anda, que no era más que una camilla grande de madera adornada y que en el centro portaba la imagen de Jesús, María, José, María Magdalena y Pedro. Estas andas recorrían el pueblo generalmente el Jueves Santo y Viernes Santo. Yo durante niño siempre llevé un estandarte el cual decía “Divino Maestro este grupo de rinde homenaje” que iba al inicio del anda en la procesión de Jesús.

Recuerdo que los grupos católicos eran muy organizados, recolectaban diferentes frutas, los cuales colocaban en arcos de madera en todo lo largo de la comunidad, en ese tiempo dichos arcos iban enterrados en el suelo porque no había adoquín ni losa, sólo la pura tierra. Dichos frutos eran repartidos luego de terminar la Semana Santa. Construían una gran galera donde diseñaban una especie de cárcel, donde iba a permanecer por un rato Jesús, a esta galera le llamaban “El Calvario”.

La pasión de Cristo era escenificada el Jueves Santo y el Viernes Santo, el cual concluía con la crucifixión de Jesús el Viernes Santo a las 3:00 de la tarde, era curioso que durante toda la Semana Santa siempre era caluroso sin indicio de la proximidad de lluvia, y ese día viernes al momento de la crucifixión de Jesús siempre se ponía nublado y muchas veces llovía con relámpagos, superstición o simple coincidencia pero todos los años pasaba lo mismo.

La alegría de los niños se completaba con tocar matracas (La matraca, carraca o carraco es un instrumento musical de percusión de la familia de los idiófonos, el sonido se produce al sujetar la carraca por el mango y hacerla girar. Al ruido continuado de la matraca se le denomina matraqueo. Fuente: Wikipedia). Existían también dos matracas gigantes, los cuales colocaban uno en la iglesia y otro cerca del Calvario, era muy especial tocarla, utilizando las dos manos hasta cansarse y darle el turno a otro niño.

A los judas, los cuales eran muñecos con cabeza de madera, les hacían el cuerpo de costal y los rellenaban de paja, había judas de acuerdo al sector, el Judas de la Loma, el Judas del Beneficio, el Judas de Palmar, había un judas pequeñito el cual daban el nombre de “chepito”, y el Judas Oficial o de la Finca o de la Comunidad. El judas de la finca permanecía todo el año en la casa de mi tía Anastasia López, porque fue tallado por mi abuelo José López Barreno. Seguir a los judas siempre fue una actividad emocionante porque durante la Semana Santa, se participaba primero en bailar los judas en cada sector, el judas de la finca lo bailaban en el salón comunal, para bailar se hacía acompañar con marimba. En los siguientes días se llevaban en hombros y se pedía “una limosna para judas”. Cada casa se encargaba de elaborar un pan grande especial el cual llevaba todos los ingredientes para hacerlo especial. Llevaban a la panadería su propia harina, huevos, margarina, levadura, azúcar y hasta su propia leña para colocarlo en el horno. El panadero siempre fue una persona muy colaboradora ya que cada persona observaba durante la elaboración del pan, al terminar eran colocados en canastos muy grandes y tapados con servilletas generalmente de elaboración típica.
El Jueves Santo los judas ya no recolectaban dinero sino pan “un pan para Judas”, era una forma especial de recolectar de todo tipo de pan, para poder probarlos todos, acompañados de una vaso de garbanzo.

El Viernes Santo el judas era colocado en una silla frente a una mesa con un platillo para seguir recibiendo “la limosna”, esperando hasta el día sábado, antes de las 8:00 era desvestido, le quitaban las ropas, la cabeza, y procedían a incendiarlos justo a las 8:00 de la mañana. La mayoría de ancianos caminaban por la comunidad para pegarles a los niños con cinchos o varas de algún árbol, decían que eso lo hacía crecer a uno.

El Sábado de Gloria, luego de la quema de judas, llegaban de varios sectores grupos de convites, o personas disfrazadas subidas en camiones o buses, luego permanecían bailando durante todo el medio día en el centro de la comunidad.

El sábado por la noche, tocaba el turno del baile, para demostrar la alegría de la resurrección de Jesús, tocaba el grupo de marimba de la comunidad denominado “La Diana”, y si no podía por algún compromiso, tocaba el turno de “Los Soto”. Pero para el día domingo llegaba algún grupo de marimba de los más famosos a nivel nacional como por ejemplo “Los Conejos”, “La Ecos de mi Tierra”, “La Ecos Manzaneros”.

Así era mi Semana Santa y todos mis recuerdos de mi niñez.

fredy2012

54 años, Administrador de Empresas, me gusta la lectura y escribir lo que siento.