La Guatemala de la eterna guerra

Rolando Enrique Rosales Murga

No han pasado ni un par de semanas desde la tragedia del Volcán de Fuego y el flamante Ejército de Guatemala, aún viendo que hay prioridades, como ubicar en un mejor lugar a las familias afectadas, educación y salud insiste en que necesita un presupuesto exorbitante para comprar buques y aviones de batalla. En realidad, estando en tiempo de paz no es necesario estar comprando maquinaria de combate (a no ser que planeen hacer una guerra). Por lo general, exceptuando las batallas de Carrera y la Guerra de mil novecientos seis el Ejército solamente ha guerreado contra el pueblo. El presidente Jimmy Morales ha dicho que irán tras los cibercriminales, lo cual ha hecho sonar las alarmas de la población, ya que todo apunta a que quieren coartar la libertad de emisión del pensamiento, la cual es garantizada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por la ley de emisión del pensamiento, en nuestra normativa jurídica, la cual tiene carácter de constitucional; nuestra Constitución política de la República en el artículo 35 es elocuente al expresar : “Es libre la emisión del pensamiento por cualesquiera medios de difusión, sin censura ni licencia previa. Este derecho constitucional no podrá ser restringido por ley o disposición gubernamental alguna… No constituyen delito o falta las publicaciones que contengan denuncias, críticas o imputaciones contra funcionarios o empleados públicos por acto efectuados por el ejercicio de sus cargos.

En los últimos días de la gestión de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti hubo un intento de ley mordaza que no se pudo consolidar. Sin embargo hubo más garantías durante este período que en el de Jimmy Morales, en que hemos visto la represión militar crecer. Ahora es peligroso defender la madre Tierra, ser del CUC o de CODECA es un riesgo. Duele ver a un Ejército que no puede hacer guerra más que con sus compatriotas; ¿Hasta cuándo seguirán fastidiando? O como diría Huidobro: “¿Hasta cuándo desangrarán la vida?” No les basta haber asesinado aldeas enteras, la sed de sangre sigue, inexorable buscando a quien devorar.

Siempre el pueblo es quien vive con temor y más ahora que se han descubierto nexos entre los militares y las maras (aunque ya habíamos mencionado que las maras son hijas de la milicia y le deben su manera de actuar al Ejército, que fue elocuente en su maldad durante décadas). Estamos siendo gobernados por los militares, los cuales hacen de las suyas a través de su títere, Jimmy, quien a pesar de decirse religioso no puede sentir empatía por los adolescentes en conflicto con la ley penal (pareciera que la tragedia del Hogar Seguro le alegró) o por cualquier otra persona, como lo vimos durante la tragedia del volcán. Mientras él tenga sus lentes caros, spa y limusinas gratis no importa lo que pase con el pueblo. Soldado vuelca el fusil contra el oligarca.

Si el ejército arremete contra el pueblo en una nueva guerra será algo imperdonable.

Rolando Enrique Rosales Murga

Rolando Enrique Rosales Murga

Rolando Enrique Rosales Murga, 26 años, se dedica a la panadería tradicional. Escribe desde los 12 años. Su obra ha aparecido en las revistas mexicanas Catarsis y Papalote. Ha participado en certámenes y antologías a nivel latinoamericano. Su obra ha sido leída en radios de Colombia y España. Ha ganado certámenes a nivel local y sus poemas han sido objeto de estudio en tesis de los alumnos de Derecho de la promoción 2016 del Centro Universitario de Jutiapa de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Rolando Enrique Rosales Murga