“Espero que la iniciativa de justicia continúe, y que el juicio contra Ríos Montt sea un punto de partida para el país y para el mundo entero.”

En el marco del 15º Festival de cine de Derechos Humanos realizado en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina del 7 al 14 de agosto de 2013, pudimos conversar con dos de los productores de la cinta Granito: How to nail a dictator. Documental que centra la temática en torno a la figura de Efraín Ríos Montt, recientemente sentenciado en Guatemala por genocidio y crímenes contra la humanidad, sentencia que fue anulada once días más tarde.
La directora Pamela Yates y el productor Paco de Onís, respondieron amablemente algunas preguntas antes de recibir el primer premio de largometraje en el festival.

Entrevista y fotos: Juan Carlos Vázquez Medeles.

¿Cómo insertas a Granito dentro de la situación actual en Guatemala?

Pamela Yates: Buena pregunta. Bueno, todavía Granito se usa para sacar a la luz la verdadera historia de lo que pasó en Guatemala, primero. También se hacen… es gratis, y es un DVD de Granito o de Cuando las montañas tiemblan, en Guatemala y por guatemaltecos y por organizaciones guatemaltecas. Hemos tratado de hacer un espacio con seguridad, un espacio cómodo para que todos puedan compartir sus memorias y lo que vivieron.

Paco de Onis: Yo creo que cuando la gente ve otros hablando sobre sus propias experiencias y lo que ven en la película, se envalentonan, digamos, para hablar sobre sus propias historias, lo que les pasó a ellos o lo que les pasó a la familia. Abre ese espacio.

Pamela Yates: En los protagonistas de Granito de arena son los guatemaltecos, entonces guatemaltecos viendo guatemaltecos hablando, le da cierto ánimo para poder hablar y compartir sentimientos y memorias también. Y es parte del juicio en contra de Ríos Montt por genocidio, aunque hemos tenido un veredicto, una sentencia y que fue enviado a la prisión por un fin de semana, pues es parte de ese caso, ese caso es histórico para mí, para nosotros, para los pueblos mayas, pues es la primera vez en la historia de las Américas, Norteamérica o Suramérica, que un general, un expresidente, una persona fue condenado por genocidio en contra de los pueblos originarios.

JC: ¿En Guatemala hubo genocidio?

PY: En Guatemala hubo genocidio y eso abrió también el gran debate en la conversación en Guatemala sí hubo genocidio o no hubo genocidio. Pero si hubo genocidio.

PO: Hay unos que dicen que no hubo genocidio, no quieren decir, porque si se hace oficial el genocidio a través de un juicio, eso también ya cuestiona la manera que la élite de Guatemala ha adquirido toda su riqueza: tierras, los recursos mineros, todo eso que han acumulado a través de quinientos años con base en el genocidio. Cosas que no solamente en Guatemala ha ocurrido eso, obviamente ha ocurrido en toda las Américas. Pero este es el primer caso que pone sobre el tapete y pone a juicio ese genocidio contra los originarios, entonces, es más histórico que solamente un general fue enjuiciado y condenado, es la primera vez que ha pasado en las Amèricas.

PY: Y Guatemala liderando el esfuerzo.

JC: En la cinta comentas: ¿Qué daño puede hacer una gringuita? Ahora ¿Còmo ven como estadounidenses, Granito dentro de esta ayuda para la realización de los juicios?

PY: Me siento muy satisfecha de haber podido contribuir con el material, porque nosotros nos consideramos como activistas en Derechos Humanos, utilizando cine como nuestra herramienta, como abogados de Derechos Humanos utilizan el derecho para ser activistas. Entonces, sigo con esto.
Además en aquel entonces, en 1982-83, yo siempre me preguntaba si hice lo suficiente para parar la violencia, quería siempre hacer más y más y más. Pero haciendo Granito de arena la vida me dio otra oportunidad de poder ayudar a parar la violencia.

JC: Durante la filmación se hace una pregunta, que había una esperanza de extradición para los acusados en la Corte Interamericana con el caso de Guatemala ¿Ahora hay una esperanza?

PY: Si, porque el caso en España continúa, así que los otros pueden estar extraditados, Benedicto Lucas García y los demás, también estamos viendo […] No sòlo es Rìos Montt, hay una iniciativa por justicia en Guatemala, porque los últimos tres años, muchas otras personas, estoy hablando de lo que se ve en Granito, muchas personas han estado condenadas y acusadas por crímenes durante la guerra durante los últimos treinta años, así que espero que la iniciativa de justicia continúe, y que el juicio contra Ríos Montt sea un punto de partida para el país y para el mundo entero.

JC: ¿Qué opinan de la reconciliación?

PO: No se puede hacer reconciliación sin justicia, porque entonces es la reconciliación que imponen los victimarios, para las víctimas sólo pueden hacer reconciliación si hay justicia. Sin la justicia no se reconoce la dignidad humana de los que sufrieron los atropellos. Sería decir: “Mira, olvídate de lo que pasó y hagamos reconciliación” Pues no, así no.

PY: ¿Creen que se pueda retomar el juicio contra Ríos Montt y encontrarlo culpable?

PO: Yo no sé, porque yo no estoy adentro del Ministerio Público de Guatemala, pero yo creo que para ellos no lo van a querer retomar porque eso es como reconocer que lo que hicieron fue una decisión ilegal, porque la decisión de la Corte de Constitucionalidad no tiene fundamento, inclusivo dos miembros (son cinco en la Corte), dos también se opusieron a esa decisión elocuentemente, yo creo que debe haber una protesta del Ministerio Público, diciendo: ¿Cómo van a reabrir el caso? El caso ya cerró, está cerrado, el caso se terminó, se concluyó, si quieren hacer una apelación, eso es otra cosa. Eso de que queda vacante la decisión, ni siquiera está anulado el juicio, el juicio sigue.
Ese aparato de impunidad, la vacante y mil cosas, son cosas que le conviene a la élite, pero el Ministerio Público está diciendo que ya no. Eso no tiene fundamento.

PY: De acuerdo. Sí, porque es una buena táctica de no reabrir el caso, de decir que él es culpable. Fue sentenciado, fue llevado a la cárcel. Yo no creo que la élite quiera reabrir el caso en Guatemala, porque no quieren tener a los testimoniantes día tras día tras día acusando a Ríos Montt de crímenes terribles, en los periódicos, en la televisión, en las calles. Es una narrativa que no quiere que siga. Así que la única cosa que ellos quieren para reabrir el caso es para declarar a Ríos Montt no culpable.

JC: En esos años en Guatemala había una joven que era Ana María ¿Dónde está Ana Maríaahora?

PY: ¡Wow! Ana María […] Ana María es Pamela ahora. Nunca he usado ese seudónimo otra vez afuera de Guatemala, solamente lo usaba durante la filmación de Cuando las montañas tiemblan, entonces Ana María es parte de esa cinta.

JC: ¿En Granito ya no está Ana María?

PY: No, Ana María es Pamela tratando de averiguar lo que estaba pasando en el mundo y tratando de investigar el papel de los Estados Unidos en Centroamérica, y tratando de rectificar un terrible mal, ese que hizo mi país.

JC: ¿Ahora cómo ven la postura de Estados Unidos frente al juicio?

PO: Ellos están apoyando el juicio, tanto así que mandaron a un embajador de crímenes de guerra [Risas]

PY: Yo sé que es irónico, considerando que estamos en guerra en Irak y Afganistán.

PO: Estaban presionando, inclusive, la única razón que en ese momento, en la mitad del juicio donde casi logran pararlo y la jueza decidió continuar, que señaló que era ilegal lo que estaban tratando de hacer el órgano del poder judicial, el embajador americano estaba ahí presionando tras bambalinas, para que siguiera el juicio. El gobierno americano siempre ha votado lo que en ese momento consideran está en su mejor interés. En los años cincuenta era la guerra contra el comunismo, ahora lo que está pasando en México y Centroamérica: el narcotráfico, los ejércitos que están creando.

PY: Quieren quitar los viejos militares del escenario y los juicios son parte de eso, para poder mejorar la guerra en contra del narcotráfico y para no tener militares tan juntos como los viejos militares.

PO: Y también Claudia Paz y Paz, ella también ha hecho muchos juicios contra narcotraficantes, por eso los Estados Unidos la quieren mucho. Seguramente ella dice: “Ayúdame con estos también, a mí me importa”. Ríos Montt no es narcotraficante, pero creo que para Paz y Paz ha sido una obsesión durante casi treinta años.

JC: ¿Cuál es la proyección de Dictador en el banquillo?

PO: Creo que el efecto principal va a ser, dar la historia completa del juicio, cómo fue ese juicio y abrir la puerta de la sala del juicio al mundo. Los que estuvimos ahí, pues estuvimos, pero todos pueden estar ahí a través de la película, y ver como se hizo, por qué es válido. Porque la evidencia se presentó, la jueza le dio todas las oportunidades a la defensa de presentar su caso, ellos claramente no tenían preparado un caso porque no creían que tenían que hacerlo, están tan acostumbrados a la impunidad. La defensa no pensaba que tenía que hacer defensa.

PY: Estamos preparando material educativo que va a acompañar a Dictador en el banquillo, para el uso en colegios, universidades, estamos preparando todo el material en inglés y en español. Tenemos deseos que se utilice en ámbitos educativos.
Pero también quisiéramos hacer algo rápido porque empezamos a postear los episodios durante el juicio, quisimos hacer algo muy rápido, pero también estamos preparando otro documental sobre el juicio de Ríos Montt. Porque el juicio de Ríos Montt tiene muchas acciones, muchos valores universales que podemos contar en una narrativa, pero que pasó en el juicio. Y su reflexión en la sociedad guatemalteca.

PO: Se va a llamar 500 años la próxima película. Hicimos una cosa con Granito que también sería bueno con esta próxima que trabajamos con las radios comunitarias de Guatemala, en su mayoría son mayas, y la idea fue de ellos, tomaron Granito y lo convirtieron en una serie de doce episodios, doce capítulos y eso lo están pasando en todas las radios comunitarias y el caso estaría muy bueno para eso.

JC: ¿Cómo vieron la participación de Granito en el 15º Festival Internacional de cine de Derechos Humanos en Buenos Aires, Argentina?

PY: Se me hace que Granito tiene mucha resonancia en Argentina, porque también sufrió una dictadura, también están involucrados en muchos juicios de la gente de aquel entonces, están muy sofisticados e interesados en lo que está pasando en el resto de América Latina. Hemos tenido unas entrevistas, unas conversaciones, unos debates después de las proyecciones, así que es un placer estar aquí.

PO: El diálogo aquí en Argentina sobre memoria histórica, justicia, verdad, todo eso, está muy elevado, ha pesado mucho, en Guatemala también. Es interesante crear ese nexo, entre dos países tan apartados, tan diferentes pero tienen eso en común.

JC: ¿Algo que nos quisieran agregar?

PY: mmm, Lo de Ana María (risas) que pregunta Juan Carlos. Algunas personas en Guatemala que se me acercan: “Oh, Ana María quiero hablar contigo”. Interesante (risas)

PO: Me gusta estar aquí con jóvenes, espero que se pasen la vida haciendo trabajos y estoy seguro que lo van a hacer y llevando la voz de sus comunidades.