Carpintero de tu destino

Carlos Figueroa Ibarra

Me ha conmovido profundamente el triste fin de Pavel Centeno, ex ministro de Finanzas en el gobierno de Otto Pérez Molina. Lo conocí brevemente cuando era administrador financiero de la sede Guatemala de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Luego, en mi calidad de integrante del Consejo Superior de FLACSO, formé parte de la resistencia al intervencionismo gubernamental que en 2012 orquestó él desde el Ministerio de Finanzas.

Supe siempre que era un hombre inteligente y economista competente. Pavel fue hijo de Carlos Centeno, un brillante economista asesinado por la dictadura militar guatemalteca en enero de 1981. Un día antes, había sido asesinado Bernardo Lemus Mendoza, compañero inseparable de luchas de Carlos y a la sazón ambos vinculados a la Secretaría General de Planificación Económica. Antiguos revolucionarios, los dos habían sido colaboradores de Julio Segura, otro economista brillante, el titular de esa dependencia hasta septiembre de 1980 cuando fue asesinado. En suma, la muerte del padre de Pavel ocurrió en medio del mar de sangre con que la dictadura encabezada por Lucas García inundó a Guatemala en ese tiempo.

Acaso el nombre de Pavel esté inspirado en uno de los héroes literarios de la Unión Soviética, Pavel Korchaguin, protagonista de la novela de Nicolai Ostrowski “Así se templó el acero”. No sería raro. Korchaguin era el ícono de las juventudes revolucionarias, modelo del militante comunista entregado totalmente a la causa revolucionaria. Al morir asesinado Carlos Centeno, sus dos hijos empezaron a labrar su destino. Ivo, se unió a las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) y murió en mayo de 1989 combatiendo en El Petén. Pavel, siguió otro camino, se graduó como economista, obtuvo una maestría y pronto se convirtió en profesional de gran mérito. Heredero del talento de su padre, desde fines de los años noventa, Pavel se convirtió en uno de los arquitectos fundamentales del Partido Patriota de tendencia derechista y encabezado por un militar contrainsurgente. El resto de la historia lo conocemos, hoy dicho partido está herido de muerte por los escándalos de corrupción que estallaron en abril 2015, los cuales tienen en la cárcel al ex presidente Otto Pérez Molina y a buena parte de su equipo de gobierno.

No es menor que en una entrevista con motivo de su renuncia al Ministerio de Finanzas en octubre de 2013, Pavel haya dicho que ésta se debía a problemas de salud pero también a diferencias con respecto al control de las aduanas del país, porque en ellas “se perdía mucho dinero para el país”. Fue precisamente la detección de una organización de contrabando aduanero encabezada por Pérez Molina, lo que llevó a la ruina al gobierno del Partido Patriota. Hoy Pavel se ha suicidado y antes hirió a dos de los que tocaron a su puerta buscando a otro funcionario acusado de corrupción. Dramática equivocación que revela que sus últimos meses fueron un infierno. Debe haber temido que la corrupción del gobierno del que formó parte, lo llevara a la cárcel a él también.

Trágico destino del cual él fue su carpintero.

Heredero del talento de su padre, desde fines de los años noventa, Pavel se convirtió en uno de los arquitectos fundamentales del Partido Patriota de tendencia derechista y encabezado por un militar contrainsurgente.

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Carlos Figueroa Ibarra. Sociologo especializado en el tema de violencia política, terrorismo de estado, procesos políticos latinoamericanos. Autor de libros y artículos sobre esos temas.
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