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Apostemos a la “química verde”. Elijamos productos naturales (sin empaque) y locales. 

Marcela Gereda

El 66 por ciento de los países del mundo ha adoptado algún tipo de legislación para regular las bolsas de plástico, de acuerdo con un informe lanzado hoy por ONU Medio Ambiente y el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) que analiza el creciente impulso político para frenar el consumo de plásticos de un solo uso. Estos países saben que estas regulaciones son una medida imprescindible para comenzar a reducir el uso de estos artefactos desechables innecesarios que matan cientos de especies y a los ecosistemas. Ejemplo de estos países es la Unión Europea, Nueva Zelanda, Panamá, Costa Rica, etc.

En Guatemala ya hay un acuerdo que busca regular los plásticos de un solo uso, el cual Giammattei pretende derogar. Por lo que invitamos a firmar nuestra petición para actuar a favor del bien común y no del bien privado.

Guatemala es uno de los países más vulnerables al cambio climático. El calentamiento del planeta es una evidencia científica, mitigarlo es una obligación de los gobiernos. Generar políticas ambientales integrales y estructurales también es un deber del Estado, también lo es poner regulaciones sobre la industria para poder preservar nuestra “casa común” y para que exista futuro para quienes vendrán después de nosotros.

Según la fundación Ellen MacArthur, cada año se arrojan 8 millones de toneladas de plástico al mar, un material que puede tardar hasta siglos en desaparecer.

El plástico es un subproducto del petróleo, viene de las naftas. El hecho de que estas naftas de donde se elaboran los polímeros sean tan baratas convierte a la industria del plástico en una de las más rentables. Petrobras (industria de petróleo de Brasil) es propietaria de una de las más grandes empresas de plástico Braskem. Para que haya industria de plástico debe haber industria de petróleo.

Los datos científicos demuestran que la vida del plástico no es de diez años, sino de cientos de años o más. El plástico es un verdadero problema para la salud humana y la del planeta. La polución por plástico en ríos, mares y playas está matando miles de especies. Se nos olvida que no somos la especie más importante, que este planeta es hogar de todos, somos seres interdependiente. Nuestro equilibrio y sobrevivencia depende del equilibrio con el resto de especies.

Los plastiqueros y el Estado transfieren el costo ambiental del plástico al consumidor. Nos hacen creer que nosotros somos los responsables de deshacernos del plástico, porque así actúa el sistema económico: a través de generar externalidades. En vez de asumir el costo ambiental quien lo produce, nos transfieren esa responsabilidad a los consumidores.

Hay muchas universidades innovando con la green chemistry (química verde): eliminación de productos nocivos (para los materiales, las personas y el medio ambiente), usando tecnologías efectivas y energías limpias. Hay aquí todo un mercado por explorar e invertir. Invito a los fabricantes de plástico a sumarse al cambio de paradigma.

Cambiar a algo mejor para todos no debe implicar que pierdan ellos o que perdamos el planeta. Todos podemos ganar si ellos (los plastiqueros) se abren a innovar y a confiar en la ciencia. Una nueva industria puede implicar nuevos empleos y un mejor futuro para todos.

Con dejar de usar una bolsa de plástico no estamos salvando al mundo, pero si estamos generando consciencia de que el plástico está destruyendo ecosistemas. Ello puede significar cambiar nuestros hábitos y elecciones.

Uno de nuestros retos como especie es dejar de pensar en costos financieros y pensar en costos ambientales. Puede que el costo del plástico sea de 0.15 centavos el tonel, pero ¿cuánto le cuesta al planeta, a los ecosistemas y a la salud humana estar llenos de plástico?

 Apostemos a la “química verde”. Elijamos productos naturales (sin empaque) y locales. Como es afuera es adentro: todo lo que es sano para nosotros, es sano para el ambiente. La regulación de plásticos de un solo uso, es no solo urgente, sino imprescindible. 

Firma la petición para regular plásticos de un solo uso aquí:

www.RescueThePlanet.org/peticion

 Fuente: [www.elperiodico.com.gt]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Marcela Gereda
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