Un sello municipal menospreciado

Sobre cómo se irrespetan los mandatos municipales en el Centro Histórico.

Mario Roberto Morales

Varias veces he denunciado por este medio y ante la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad, que la planta industrial situada en la Avenida Elena “C” 14-38 Zona 1 expele humo tóxico y desechos cenicientos que respiramos y que matan nuestras plantas, y también que, desde el 16 de diciembre de 2014, un ruidoso motor hace temblar las casas colindantes agobiando con su estruendo de 85 decibeles a los vecinos. Esto ocurre de las 7 de la mañana hasta la media noche y aún más tarde, de lunes a domingo.

Sobre la puerta de esta planta industrial, se puede leer un sello municipal que dice así: “Municipalidad de Guatemala. Juzgado de Asuntos Municipales. Sello No. 123-2014. Expediente 2142-2013 Oficial 7°. En cumplimiento de la resolución de fecha tres de diciembre del año dos mil catorce, dictada por el Juzgado de Asuntos Municipales, se ordena la SUSPENSIÓN DE TODO USO DE SUELO del inmueble ubicado en la Avenida Elena “C” catorce guión treinta y ocho de la zona uno de esta Ciudad, lo que conlleva la suspensión de actividades comerciales que se realizan en la totalidad de dicho inmueble, a partir de la presente fecha por infringir normativas municipales. Guatemala (fecha borrada con agua) de (fecha borrada con agua) de 2014. Hora (borrada con agua). Firma del Juez de Asuntos Municipales (ilegible)./ En caso de desobediencia o violación del sello se certificará lo conducente al Ramo Penal de conformidad con los artículos 414 y 417 del decreto número 17-73 del Congreso de la República.”

A pesar de que la resolución municipal de cerrar esta planta industrial —que viola la ley del Centro Histórico de la Ciudad— fue emitida el 3 de diciembre pasado, el 16 del mismo mes el propietario de la industria inauguró el ruidoso motor que mencioné antes y, cuando escribo estas líneas, el martes 6 de enero de 2015, este motor empezó su estruendo a las 7 y media de la mañana y al mismo tiempo las chimeneas comenzaron a expeler desechos y humo tóxico sobre el vecindario. Todo, en flagrante desobediencia de lo mandado en el sello municipal que lleva más de un mes de estampado.

Gracias al providencial descuido de un cartero, el recibo de electricidad de esta industria ilegal (emitido el 10 de diciembre pasado) fue recibido en casa de uno de los vecinos, de modo que logramos establecer que el contador de electricidad de esta industria es el L-93043 (Correlativo 1277950), que el titular de la cuenta es Pedro Rolando Pastor Celidón (NIT 2328570-2) y que el monto del mes en electricidad es de Q. 14,587.16. También sabemos que el terreno y la construcción que ocupa la planta industrial fueron vendidos a Pastor Celidón por los Laboratorios Bonin, lo cual fue una lamentable ligereza, pues las propiedades en el Centro Histórico no deberían venderse a quienes las adquieren para realizar actividades prohibidas por la ley.

Hago un llamado a los vecinos y al COCODE de la zona a que nos unamos para proceder penalmente contra el señor Pastor Celidón, llevando nuestra denuncia a la Fiscalía de Delitos contra el Patrimonio Cultural de la Nación (del Ministerio Público), al Ministerio de Salud Pública y al de Medio Ambiente. Y solicito al Juzgado de Asuntos Municipales de esta Ciudad cumplir con su resolución de llevar al Ramo Penal a este propietario desobediente, quien por más de un mes ha ignorado el mandato del sello municipal y sigue contaminando el Centro Histórico.

Mario Roberto Morales

Mario Roberto Morales

Mario Roberto Morales es escritor académico y periodista. Autor de novela, ensayo, cuento y poesía. Es doctor por la Universidad de Pittsburgh y profesor en la Universidad de Northern Iowa. Es Premio Nacional de Literatura en Guatemala.
Mario Roberto Morales