Novilunio presidencial

Danilo Santos

desantos.salazar@gmail.com

Como quisiera hablar, escribir sobre la “luna bañándose en el cauce del río luego de colgar su manto de plata sobre la copa de un árbol”. Pero vivo en Guatemala y toca hablar, escribir, de cosas rancias y de pancartas que llaman a no criticar al Presidente y nos conminan a orar para que el mandatario tome mejores decisiones.

Cada quien se obtura hasta donde quiera, y pareciera ser que en el Gobierno no entra ya ningún haz de luz; ya nada “ilumina su sendero (ni) los acompañan las estrellas”, no hay “grillos contándoles historias completas”. Solo el gorilismo, el dogma y la cerrazón los nutre y acompaña. Han optado por la oscuridad completa.

Cada vez que intentamos decir, escribir que “La luna se baña en el cauce del río / y para salir de su rutinario hastío / va a encontrarse con el sol / de mañana…” nos toca volver la mirada a las interminables noches sin amanecer, en vela, con la esperanza puesta en que nos dejen sobrevivir un día más; especialmente a nuestros hijos e hijas. Nos han enseñado que el miedo nos habita para siempre. Que la brutalidad y los brutos son los mejores gobernantes. Que “Dios pone y quita reyes” y que, si su voluntad ha sido que gobiernen violentos, ladrones y mentirosos; es porque lo merecemos.

“Dolor y tristeza / cantan los sapos cantores / de pasados y eternos amores / entre las hierbas y la maleza.”

El ataque continuado y bien orquestado contra Iván Velásquez, Thelma Aldana, Jordán Rodas, Periodistas y los sectores organizados de la sociedad que disienten del actuar y decisiones que ha tomado el presidente Morales, nos acerca nuevamente al dolor y la tristeza. El gobernante dice que somos menos del cinco por ciento los que estamos inconformes con su gestión, que la mayoría de guatemaltecos y guatemaltecas son “judío cristianos”, y que los valores de esa gran mayoría deben prevalecer. Acaso el Estado no es laico y debe prevalecer el contrato social llamado Constitución Política. Acaso no debe dejarse actuar con independencia a cada poder del Estado y la ley prevalecer sobre todos y todas por igual. Los sapos cantores tienen guardado su mántrico croar y al parecer los pasados y eternos amores de los ultraconservadores son la imposición de su obtusa forma de ver el mundo, y usar un yelmo para no escuchar más que las voces de sus propias cabezas.

Nada saldrá de entre las hierbas y la maleza, nada que no sea sensato y que lo único que reclama es que se termine la corrupción. Nada viene de Rusia, viene de su latrocinio. Nada viene del Comunismo, viene de sus taras y falta de argumentos. Nada viene de ideologías opuestas a los valores de los guatemaltecos y guatemaltecas, viene de su terrible miedo de perder el control de las mentes que han cultivado para que sean mansas y serviles.

Pero, así como existen los fratricidas dispuestos a comerse vivas las ideas de justicia y libertad, hay los que sueñan, soñamos, vivimos, para que a Guatemala “El viento le peine la greña y las nubes arreglen su cara”. Estamos aquí para que algún día podamos unirnos en un Canto General y la irracionalidad sea derrotada y podamos encontrarnos finalmente con el sol de mañana.

Fuente: [http://lahora.gt/novilunio-presidencial/]

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Danilo Santos Salazar

Danilo Santos Salazar

Politólogo y pensador a contrapelo de la realidad nacional e internacional. Veinticuatro años de trabajo al lado de causas que buscan la transformación de las iniquidades en Guatemala.
Danilo Santos Salazar