Más náufragos que navegantes

Nos estamos devorando el planeta.

Marcela Gereda

Malos días para hablar de futuro. Además de crisis y más crisis. La CEPAL reporta que somos uno de los países con más alto índice de pobreza (solo Honduras nos supera) y más alto índice de natalidad, crisis política, descontento y polarización generalizada.

Guatemala según estimaciones de Naciones Unidas, al 2014 contaba con una población de 15.9 millones y para el 2050 se proyecta alcance los 26.1 millones de personas, un crecimiento del 64 por ciento. Crecemos pues a un ritmo mayor que el de la población mundial.

En América Latina y el Caribe la juventud representa el 40 por ciento de la población. El desempleo entre los jóvenes es el doble de la tasa para la población mundial. Niños de 12 años reclutados por el crimen organizado. Madres de nueve años abusadas sexualmente y sin nada qué ofrecer a sus hijos. Y aún así nuestro gobierno inepto es incapaz de ofrecer política pública que incluya adecuados programas de educación sexual.

El informe llamado Siete mil millones de personas, su mundo, sus posibilidades indicó que las inequidades globales en el acceso a la riqueza provocan un definitivo aumento en la población.

Según diversas proyecciones en poco más de cincuenta años, el número de habitantes de la Tierra se ha multiplicado por 3.5. Por primera vez en la historia, los campesinos son los menos. Y los habitantes de grandes ciudades somos los más.

Para que siete mil millones de personas consuman tanto como un europeo medio se necesitarían los recursos de dos planetas Tierra. Y para que consumieran como un estadounidense medio, tres planetas.

Si la tendencia humana es la de migrar hacia las grandes ciudades y el abandono definitivo de la tierra, debiéramos entonces plantearnos un modelo de desarrollo que no ponga en venta brazos, suelo, recursos y espíritus.

¿Por qué seguimos reproduciendo este modelo de desarrollo antitético, antihumano y antinaturaleza? Dice Eduardo Galeano que este modelo de desarrollo capitalista es “un viaje con más náufragos que navegantes”.

El mundo crece desbocadamente y la sociedad global solo busca convertir a cada nuevo ser humano en un consumidor, en un parásito de los recursos del planeta.

Nos estamos devorando el planeta. Y aquí los corruptos nos están devorando a nosotros, nos están saqueando los recursos y cooptando instituciones y espacios públicos. Estamos ante una dictadura de mafias. Aquí el dilema no debe ser si CICIG o no CICIG, debemos cambiar estructuralmente el sistema económico en el que solo unos cuantos son navegantes y la mayoría son náufragos.

Solo nos tenemos a nosotros mismos, a los que aún creemos que con todo y lo desalentador del panorama, podemos construir desde y con las bases campesinas otro país. Vamos hacia una Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional.

Fuente: [https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/09/24/mas-naufragos-que-navegantes/]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Marcela Gereda

Marcela Gereda

Antropóloga de corazón y profesión. Enraizada en la literatura, la poesía y el periodismo. He buscado cultivar el ensayo etnográfico sobre situaciones interculturales, urbanas y rurales, tratando de dar cuenta de la dinámica de las hibridaciones y los mestizajes culturales que articulan las mentalidades de conglomerados en situación de marginalidad, como ocurre con las mujeres del Sahara Occidental que han vivido en España y Cuba y que han tenido que volver a los campamentos de refugiados, y con las maras y los mareros de Centroamérica. También ha trabajado para los derechos de salud reproductiva de mujeres indígenas.
Marcela Gereda