Historia: memoria olvidada

Santos Barrientos
santosbarrientos3@gmail.com
Ni Arbenz, ni Bosh, ni Arosema, 
 ni Goulart, ni Paz Estenssoro se proponían, 
por cierto, la socialización de los medios 
de producción y de cambio. 
—Eduardo Galeano—

Guatemala posee aún aires de terror y violencia; la memoria histórica ha quedado vedada, tienen acceso a esa historia que agoniza el país sólo aquellas personas que se han propuesto el aprendizaje y la cultura milenaria que exige intelecto.

El país crece a ritmo de tortura, de desigualdad; los rezagos de los 36 años de conflicto armado interno generaron un pensamiento violento que sigue existente en la vida de los guatemaltecos. La dinámica social se desarrolla en la desigualdad que exige el keynesianismo neoliberal a costa de unos cuantos cleptómanos.

El guatemalteco promedio ha olvidado sucesos como el derrocamiento de Arbenz a costa de intereses norteamericanos, se les ha impuesto un tipo de historia formal que, a veces, estropea la realidad. Recordemos que el año pasado fallecieron, de una manera inhumana, 41 niñas en el Hogar Seguro “Virgen de la Asunción”, recordemos, además,  que en 2015 logramos, en pro de la democracia, desestabilizar actos de corrupción ejecutados por un dúo presidencial ex profeso. Estos son sólo algunos ejemplos de la historia que ha sido desperdiciada en las trincheras del olvido, de la poca gobernanza o de la mala gobernanza que se ha dado en el país.

Los hombres viven en sueño… profería Platón. Cuestión que encaja muy bien en Guatemala, los pensamientos inundados de sueños con “Velo de Maya”, como lo denominarían los Vedas y los Puranos. Los límites de acción entre «participación-no participación» popular están a la vista de todos, no se ha encontrado un punto cero donde encaje la bandera del desarrollo y de la participación popular con las herramientas que la democracia nos otorga. La historia sigue relegada en los formalismos y simplismos que no concuerda, en muchos casos, con la causa-efecto; además, la voluntad individualista ha sesgado querer entender o comprender la realidad en consonancia con la razón; a lo cual Schopenhauer decía: “la falta de entendimiento se llama estupidez” cuestión a la cual agregaría: “y la falta de voluntad sega el pasado”.

In abstracto, Guatemala se encuentra en un pasadizo sin salida, un encierro con cierto parecimiento a la cárcel, como la ciudad retratada en el Ensayo Sobre La Ceguera de  Saramago “Ciegos que deambulaban sin un norte fijo”, ciegos que queriendo ver no lo pueden hacer porque existe una oscuridad muy densa: el desconocimiento de nuestra historia.

Publicado en: [http://www.muralrojo.com/2018/05/historia-memoria-olvidada.html?m=1]

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Santos Barrientos

Santos Barrientos

Es un Ensayista contemporáneo. Tiene Diplomado en Liderazgo y Comunicación Política.
Tiene cursos en Derecho Constitucional y composición Literaria.
Santos Barrientos