Dándonos atol con el dedo

Nos toca exigir un ambiente sin publicidad de comida procesada (comida chatarra).

Marcela Gereda

“Hechos de frutas felices” dice la publicidad de una empresa de bebidas industriales. “Tan salvadoreño como tú”, decía la publicidad de Pollo Campero en El Salvador. “Tomar un moshito y endulzar con azúcar es parte de una dieta balanceada y sana” dicen los anuncios Azúcar de Guatemala. El Director de la cámara de Alimentos y Bebidas dijo recientemente “que los alimentos procesados son parte de la recomendación para un correcto balance nutricional”.

Recientes estudios científicos demuestran que una dieta basada en productos procesados tiene como consecuencia el alza de cáncer, obesidad y diabetes sobre todo en poblaciones rurales.

La semana pasada la Cámara de Alimentos y Bebidas, sacó una campaña de “Vida saludable” para detener las iniciativas impulsadas por el Congreso que buscan aumentar los controles (como en cualquier país civilizado) sobre este tipo de productos señalándolos de responsables del aumento de cáncer y diabetes. La Cámara de Alimentos “argumenta” que esas iniciativas de ley responden a intereses.

Es decir, la cadena es clara: una industria (que abarca muchísimas marcas de alimentos procesados) basada en concesión de privilegios que quitan y ponen leyes a su antojo intenta que no haya regulaciones a estos alimentos por parte del Congreso. Todo nuestro alrededor está forrado de estos productos. En la mayoría de comunidades es más fácil que haya una “agua”, que un diccionario. Esos mismos que ponen y quitan leyes no quieren una población educada y consciente, parece que hicieran una decisión inconsciente (o de negación) para generar una población desinformada consumiendo todos esos alimentos procesados cuyos envases y empaques, luego de consumirlos, terminaran en ríos y mares.

El Instituto Ambiental y de Recursos Naturales de la URL, informa que el 90 por ciento de nuestros ríos están contaminados. Y muchas veces precisamente esos envases y empaques de todos esos productos procesados son los que están causando muerte en la población.

Acaso no nos damos cuenta, pero todo lo que acontece a nuestro alrededor está interconectado: la crisis alimentaria, la crisis ambiental, la crisis energética, la especulación financiera, el saqueo de los recursos naturales, la apropiación y la concertación de tierras, la expansión desordenada de la frontera agrícola, la voracidad de la explotación de los recursos naturales… las enfermedades producidas por un medio ambiente degradado y hábitos de consumo degenerativos. Todo es producto de esta economía del delito y de los monopolios en los que los empresarios parecen esconder la verdad sobre sus productos.

Como ciudadanos nos toca exigir al Congreso que haya controles a los alimentos procesados, que las autoridades del Ministerio de Salud y Educación inviertan en educación nutricional y ambiental. Nos toca exigir que los niños no vivan en los basureros sin oportunidades, que haya un manejo de desechos integral, nos toca exigir que en las escuelas se enseñen buenas prácticas ambientales y nutricionales, aprender a generar composta y a educar a la población a separar la basura. Nos toca exigir un ambiente sin publicidad de comida procesada (comida chatarra).

¿Por qué esas empresas que dicen amar tanto al país y a su población venden productos cuyo consumo en exceso es nocivo, mientras explotan de esa manera los recursos naturales?, ¿por qué si aman tanto esta tierra permiten que se contaminen con sus productos de latas y botellas PET nuestros ríos y lagos?, ¿por qué si dicen amar tanto a la población nos venden algo que no es saludable ni para el cuerpo ni para el ambiente? ¿no nos estarán dando atol con el dedo?

¿Dónde está la Facultad de Medicina ante la campaña mencionada?, ¿Dónde están las facultades universitarias de nutrición, educación y ambiente?, ¿dónde están los institutos públicos que supuestamente velan por la salud de la población?, ¿Dónde están los abogados públicos nutricionales y ambientales?, ¿no nos estarán dando atol (con más azúcar) con el dedo?

Fuente: [https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/06/04/dandonos-atol-con-el-dedo/]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Marcela Gereda

Marcela Gereda

Antropóloga de corazón y profesión. Enraizada en la literatura, la poesía y el periodismo. He buscado cultivar el ensayo etnográfico sobre situaciones interculturales, urbanas y rurales, tratando de dar cuenta de la dinámica de las hibridaciones y los mestizajes culturales que articulan las mentalidades de conglomerados en situación de marginalidad, como ocurre con las mujeres del Sahara Occidental que han vivido en España y Cuba y que han tenido que volver a los campamentos de refugiados, y con las maras y los mareros de Centroamérica. También ha trabajado para los derechos de salud reproductiva de mujeres indígenas.
Marcela Gereda