El asesinato más peligroso para el MP

La escena duró pocos segundos en aquel día de abril de 2014 en la sala de vistas de la Corte Suprema de Justicia. Los 14 comisionados que elegirían al Sexteto de candidatos a dirigir el Ministerio Público habían considerado que la fiscal Claudia Paz y Paz era la mejor calificada entre los aspirantes. En ese momento tenían que levantar la mano quienes votaban por incluirla entre los finalistas. Sólo hubo 4 manos levantadas. No había importado que su trabajo hubiera reducido los homicidios o que hubieran logrado la captura de 19 capos del narco, pesó más que hubiera capturado a banqueros por corrupción o juzgado a Ríos Montt por genocidio.

Martín Rodríguez Pellecer

Entre los 10 que no levantaron la mano estaban universidades recién creadas, influidas por estructuras de abogados que procuran la impunidad, y también universidades conservadoras de la élite, sin ningún compromiso con la justicia. Y entre los 4 que sí levantaron la mano, había dos abogados oscuros (el de la USAC y el de la Da Vinci) y sólo dos que todos entendimos que votaron por convicción: el decano de la Universidad Rafael Landívar y el presidente de la Corte Suprema, José Arturo Sierra.

José Arturo Sierra, de 74 años, fue asesinado la semana pasada.

Fue asesinado una semana después de que el MP y la CICIG recuperaran posiciones contra el sistema de corrupción e impunidad con las capturas del ministro de la Defensa por el bono presidencial, de Manuel Baldizón por el caso Odebrecht, y acusaran de ser parte de una estructura de sobornos para temas tributarios a grandes empresarios, al que fue vicepresidenciable de la UNE y al primer vicepresidente del Congreso, aliado clave de Jimmy Morales.

Es decir, una semana después de que los corruptos y los mafiosos recibieran golpes a sus posiciones.

Fue asesinado también una semana antes de que los magistrados de la Corte de Constitucionalidad tengan que decidir si terminan con la inmunidad (y la presidencia) de Jimmy Morales por los cheques ilegales que recibió del ejército para pagar la fianza de su hijo.

Puede ser que el asesinato de José Arturo Sierra haya sido por la violencia cotidiana en la Ciudad de Guatemala o por algo ajeno a su trabajo.

Recordemos que hace un año fue asesinado en la cárcel el militar y capo Byron Lima y varios nos preocupamos porque podía ser un mensaje político contra la CICIG. Y no, resultó que era una riña entre criminales por el control de la cárcel. La CICIG y el MP investigaron y lo descubrieron.

Pero lo que es clave con el caso de José Arturo Sierra es que el MP (y la CICIG) no dejen el caso en la impunidad. Cada vez que se atenta contra la vida de un juez independiente, en ejercicio o retirado, es un atentado contra todo el sistema de justicia y de lucha contra la impunidad.

Sólo estos hechos, que haya sido un juez independiente que votó por Claudia Paz hace 4 años y que sea justo antes de la elección de Fiscal, me parece que ameritan que se considere que una hipótesis sea una represalia de los mafiosos. Y es mejor que la CICIG ayude al MP a descartar esto cuanto antes. Si se involucran después, puede ser que sea muy tarde.

Es difícil (aunque no imposible con las habilidades del MP y CICIG) que antes de abril, cuando 15 comisionados tengan que elegir al Sexteto de candidatos a fiscal general, estén capturados los responsables de este asesinato y así se le devuelva la tranquilidad a los comisionados y a los jueces.

De cualquier manera, este no es momento para sentirnos intimidados.

Llevamos 10 años de construir un país en el que todos podamos vivir y podamos luchar contra la impunidad sin que eso signifique arriesgar la vida. Con investigaciones, decisiones judiciales y manifestaciones ciudadanas.

Tener a un MP independiente y a una CICIG funcionando a pleno nos ayuda a lograrlo.

Tener juzgados de Alto Impacto, en los que los jueces tienen todas las garantías de seguridad, nos ayuda a lograrlo.

Que no haya ninguna posibilidad de impunidad en asesinatos de quienes estamos en la primera línea de batalla –los fiscales, los jueces, los políticos, los periodistas, los activistas– nos ayuda a lograrlo.

Que los corruptos y mafiosos no puedan conspirar desde una cárcel-hotel como Mariscal Zavala nos ayudaría más a lograrlo.

Los jueces de la Corte de Constitucionalidad tienen que decidir esta semana sobre si quitan el antejuicio al corrupto y aliado de mafiosos del presidente Jimmy Morales. Aunque es evidente que lo descubrimos con las manos en la masa cuando se estaba robando Q50 mil mensuales del ejército de manera ilegal, es una decisión difícil.

Si alguno no quiere decidir sobre lo evidente porque está intimidado, absténganse de decidir y que lo decidan los suplentes.

Y los comisionados o los jueces que se sientan intimidados a la hora de resolver casos tampoco tienen que seguir, renuncien, están en su derecho.

Pero si se mantienen en sus puestos, si van a cumplir con su mandato, si van a cumplir con su rol histórico en este momento crucial contra las mafias y los corruptos en Guatemala, decidan bien. No le entreguen el país a los corruptos.
Porque ¿saben qué? Si ustedes le entregan el país a los corruptos, nos va a costar más luchar contra ellos en los próximos cuatro años y en las próximas generaciones.

Ya los conocemos, van a sentirse envalentonados, van a expulsar a la CICIG, van a volver a cooptar al MP después de 10 años y van a sentir que pueden volver a cometer asesinatos políticos.

¿Y saben qué es lo peor? Que si ustedes no enfrentan a las mafias que son capaces de matar por mantener el control de la corrupción, seguiremos siendo los jóvenes y serán sus hijos y sus nietos quienes luchen contra esas mafias, arriesgando sus vidas.

Algunos hacemos periodismo contra la corrupción en 2018 por eso, para que dentro de 20 años nuestros hijos y nietos puedan vivir en un país en el que no se tengan que preocupar por arriesgar la vida por luchar por la justicia.

Así que ya saben, comisionados y jueces, tienen en sus manos el futuro del país.

Pueden dedicarle sus decisiones a Guatemala. A sus hijos y nietos. Y a la memoria de su colega José Arturo Sierra. Para que nunca ningún juez vuelva a ser asesinado.

Fuente: Nómada [https://nomada.gt/el-asesinato-mas-peligroso-para-el-mp/]