Defensa del agua, defensa de la vida

El documento recomienda aumentar la cobertura forestal y manejar mejor la basura.

Marcela Gereda

Adam Smith dijo que para el bien de todos, cada uno debe hacer lo mejor para sí mismo, el economista John Nash logró demostrar matemáticamente que Adam Smith se equivocó, y que la colaboración es más beneficiosa que la competitividad. En 1994 John Nash recibió el Premio Nobel de Economía por demostrar esta teoría del equilibrio.

Dado que está matemáticamente demostrado que la colaboración es más efectiva que la competitividad, es que debemos de aplicar la colaboración para todos los campos de la vida en común.

Recientemente se publicó el Primer Reporte de Evaluación del Conocimiento de Cambio Climático en Guatemala, realizado por el Sistema Guatemalteco de Ciencias del Cambio, junto a otras instituciones nacionales e internacionales.

El panorama es desalentador, porque revela que en treinta años los efectos del cambio climático serán desastrosos. Que no solo elevará la temperatura, sino que el agua será escasa y limitada en Guatemala.

El documento recomienda aumentar la cobertura forestal y manejar mejor la basura. De los 365 municpios del país, solo tres cuentan con plantas de tratamiento, hay miles de basureros ilegales y ello resulta no solo grave, sino peligroso, porque los desechos generan lixiviados que es cuando se trasmiten por el agua de lluvia los contaminantes de los restos orgánicos hacia los mantos freáticos por lo tanto también contaminándolos, y esa es el agua potable que bebemos.

Por otro lado, también están las aguas negras que son impunemente evacuadas hacia cuerpos acuáticos, con lo cual se compromete la calidad del agua “río abajo”, causando focos de enfermedades por e-coli y crecimiento de bacterias altamente nocivas para la salud humana. Tanto en aguas residuales como en residuos sólidos urbanos habrá una fracción orgánica, que cuando se descompone va a generar metano, que es un gas con veintiún veces más que el efecto invernadero del dióxido de carbono.

Además de una gestión integral de los desechos con plantas de tratamiento, el informe recomienda instalar un transporte público a base de electricidad, en lugar de derivados del petróleo. En el mismo se considera que el conocimiento de los pueblos indígenas sobre el clima puede servir como base para las acciones de adaptación.

Dicen los campesinos: “marchamos por la defensa del agua porque queremos seguir viviendo y mantener un planeta vivo” , “Somos parte de la madre tierra. Ella nos crea y nos recrea, nos nutre y nos acoge. El agua es como la sangre en las venas de nuestra madre tierra. Sin ella los animales, las plantas y seres humanos estamos condenados a la muerte y extinción”. Construir desde lo común por la defensa del agua y de la vida, es un principio irreductible e inalienable. Es un asunto de urgencia impostergable. Sin agua no hay vida.

Fuente: [https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/08/06/defensa-del-agua-defensa-de-la-vida/]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Marcela Gereda

Marcela Gereda

Antropóloga de corazón y profesión. Enraizada en la literatura, la poesía y el periodismo. He buscado cultivar el ensayo etnográfico sobre situaciones interculturales, urbanas y rurales, tratando de dar cuenta de la dinámica de las hibridaciones y los mestizajes culturales que articulan las mentalidades de conglomerados en situación de marginalidad, como ocurre con las mujeres del Sahara Occidental que han vivido en España y Cuba y que han tenido que volver a los campamentos de refugiados, y con las maras y los mareros de Centroamérica. También ha trabajado para los derechos de salud reproductiva de mujeres indígenas.
Marcela Gereda