Ayúdanos a compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

lucha libre
Lucía Escobar

No lo puedo creer, lo volviste a hacer. Pareciera que no pensaras, o que lo hicieras con cualquier parte de tu cuerpo menos con la cabeza. Hasta me pregunto si sos tonta o solo te haces. Mucha gente piensa que es la desnutrición y la pobreza la que no te deja pensar bien. Dicen que el estómago vacío es un mal consejero, que no se pueden tomar buenas decisiones teniendo hambre. He llegado a pensar que tu falta de empatía, de sentido común y de lógica también pueden ser consecuencia del incesto; de tanto casarse entre primos la sangre se va degenerando, y eso quiera que no, va afectando en el desarrollo cerebral. Se que has tenido mala educación, información y formación. Podríamos justificar tu poca inteligencia emocional pensando que pasaste una infancia en guerra, una niñez militarizada. Por ello desarrollaste una devoción a la bota que te patea y eres muy fácil de engañar: cualquiera compra tu voluntad con cancioncitas bonitas, espejitos, láminas y baratijas.

Nunca has entendido cuáles deberían ser tus prioridades. Cómo es posible que la mayoría de tus hijos están desnutridos, sin escuela y enfermos, pero por otro lado tenés a otros hijos obesos de tanto lujo y abundancia. Eres bella pero desigual, incoherente, injusta. Aún me sorprende lo fácil que te dejás apantallar por las apariencias y por el dinero.

Este domingo volviste a decepcionarme. Comprobé tu amor por los narcotraficantes, y la facilidad con que pareciera que perdonás u olvidás a quienes te ofendieron, te violaron y te maltrataron.

Te has creído muy fácilmente que eres pobre, que no tienes dinero, que te hacen un favor invirtiendo en ti, fijándote en tu belleza tropical. No sabés diferenciar entre alguien que te quiere hacer bien a largo plazo y aquellos que solo se acercan por interés. Te quieren para trata, te ven como a una puta. Aún eres bella, rica, tenés mucho que dar. Son invaluables tus selvas vírgenes, tus tesoros escondidos entre las montañas, la fuerza de tus ríos y la fertilidad de tus suelos. Por eso es que anda tanto degenerado atrás tuyo. Desconfía de ellos. Ninguno es un buen partido. Llevan demasiado tiempo atrás tuyo.

El que parece más interesado es un viejo verde, mañoso, lleno de deudas, violento, intolerante, no te va a dejar ni hablar, te va a quitar todo. El otro, aunque aparenta un poquito más de buena onda, es de tenerle cuidado, ya sabemos de qué pata cojea, su gusto por la limpieza social lo hace muy peligroso. Desconfía de los que oran en público y de quienes hablan de Dioses que no respetan.

El tiempo pasa rápido. Si sobrevivís cuatro años a cualquiera de tus dos partidos, tan correctos y tan cristianos, entonces quizá la próxima vez, sí te atrevás a probar algo diferente: al amante campesino, trabajador y rebelde, al que te ofreció un buen vivir y no le quisiste creer, al que te ama tanto, que hasta jura que tu soberana decisión fue un fraude.

Guatemala amiga, date cuenta: no necesitás de ningún cerote de estos para salir adelante.

@liberalucha

Fuente: [www.elperiodico.com.gt]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Lucía Escobar

Latest posts by Lucía Escobar (see all)

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •