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Se imagina usted un día despertar y encontrarse con un mundo donde las llaves del agua abren o cierran al lado contrario, donde los tornillos en vez de apretarse se aflojan, encontrar su guitarra con las cuerdas en diferente posición, darse cuenta que las herramientas  son complicadas y al usarlas le hacen ver torpe, que los pupitres tienen el apoyo para su brazo al revés, sentarse a la mesa para comer y darse cuenta que estorba y le estorban con los codos cuando alza la cuchara para tomar la sopa.

Desde la antigüedad el ser zurdo a tenido connotaciones poco favorables para aquellos que han tenido  la suerte  o desgracia de haber nacido con esta diferencia en un mundo diseñado para los llamados diestros, pero que sin embargo se ha nutrido y favorecido  con los aportes de los llamados zurdos.  Para muestra un botón,  en La Biblia hay más de 100  referencias  favorables al uso de la mano derecha y 25 que desfavorecen el uso de la mano izquierda, en el Islán se les califica de impuros, la iglesia católica los condeno durante generaciones  (Tomada de Contramano sitio de internet). La misma palabra para definir a una persona que usa la mano izquierda en diferentes idiomas lleva consigo connotaciones nada favorables, por ejemplo en latín sinister (de sinistrum)   que significa malo, demoniaco; en alemán llinkisch que significa confuso, avergonzado; en italiano monciano (de moncus-manco) que significa falso; del portugués canhoto que significa deshonesto; en francés gauche que significa sesgado; en ingles left-handed que hace referencia a algo que sobra y en español zurdo que significa contrario a como debería de ser.

Y si todo eso no bastara durante la guerra fría y aun en nuestros días se ha acentuado el hecho de que una persona con ideología de izquierda es de reputación dudosa y sospechosa, cuando si nos remontamos  a los tiempos de los inicios del parlamento francés aquello únicamente se refería a los que se sentaban en uno u otro lado del hemiciclo.  Es decir que desde antes de nacer, la niña o niño que va a ser zurda/o trae sobre si toda gama de  estereotipos y prejuicios que tendrá que enfrentar en un mundo hecho para los llamados diestros… Veámoslo desde los primeros años de vida la mayoría de padres dan por hecho de que sus hijos son derechos y después en la escuela cuantos maestros se preocupan de investigar cuantos de sus alumnos son zurdos, es algo que poco importa, pero que a la larga lleva un cumulo de frustraciones para los niños, dado que desde el inicio tratando de imitar a sus compañeros que escriben con la mano derecha se dan cuenta de su falta de habilidad, lo cual trae  connotaciones en las que se les tacha de tontos.

Sin embargo pese a todo lo dicho, han habido mujeres y hombres que a lo largo de la historia se han sobre puesto a todos esos hechos y con  talentos y habilidades han contribuido en todos los campos del quehacer  humano, si no que sería de este mundo  sin el genio musical de un Ludwig Van Beethoven, de Mozart, Paul Mc Carney, Ringo Starr, Bob Dylan, Atahualpa Yupanqui entre otros.  O que si nos hubiéramos perdido del arte de Leonardo Da Vinci, Rafael, Picasso y qué decir de las genialidades en la cancha de un Pele o Maradona.  Sin olvidar a aquellos que han influenciado nuestra sociedad a través de la historia como Alejandro el Grande, Simón Bolívar, Gandhi, Fidel Castro, John F. Kennedy, Bill Clinton,  Barac Obama . O esos hombres de ciencia que nos han abierto ventanas al futuro como Isaac Newton o Albert Einstein y así podríamos hacer una lista interminable…

Mas lo cierto es que aun que una persona zurda utilice más su hemisferio derecho del cerebro, esto no le quita la esencia de llevar en el ese soplo divino de vida y si hemos de notar las diferencias no lo hagamos en el propósito de etiquetar  a una persona, sino mas bien apreciemos esas diferencias que nos permiten complementarnos y enriquecer la vida con todos sus matices y colores.

Autor: Oxwell L’bu

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