EL ESTADO NO HA CUMPLIDO CON LOS COMPROMISOS ADQUIRIDOS PARA ESCLARECER SU DESAPARICIÓN Y HONRAR SU MEMORIA

¿Se puede vivir el duelo sin que aparezca el cuerpo? La familia de Luis de Lión responde

José del Águila
jaguila@lahora.com.gt

El 15 de mayo de 1984 José Luis de León Díaz se levantó de la cama después de dos semanas enfermo. Le pidió a su hijo menor que no tocara los papeles que estaban sobre su máquina de escribir y salió de su casa. El martes que desapareció en manos del Ejército se despidió asegurando que regresaría pronto, pero nunca lo hizo. Pasaron las horas, los días y los años. Tres décadas después, su familia aún busca responder una pregunta: ¿dónde está?

Luis de Lión era su nombre artístico. Fue poeta, novelista y maestro de primaria. Su delito, la razón por la cual se le incluyó en un listado de opositores políticos a eliminar, fue pensar, educar y expresarse a través de las letras en una época en que la intelectualidad y el arte eran considerados amenazas al status quo, dice Mayarí de León, su hija, quien tenía 17 años cuando desapareció su padre.

Mayarí es entrevistada en el centro cultural y educativo construido alrededor de la casa donde Luis de Lión vivió su niñez, en San Juan del Obispo. Este espacio es su respuesta a la desaparición de su padre, es el homenaje diario que brinda y comparte con los niños y niñas que viven en las faldas del Volcán de Agua.

“Una vez le preguntaron a qué quería dedicar toda su vida y dijo que a ser maestro, pero no de la universidad, sino que él, si pudiera elegir, daría clases a los niños y a las niñas. Toda su vida. Porque las niñas y los niños son como un cuaderno en blanco en el que se puede escribir nuevas historias: son creativos, son felices por naturaleza, pero en el proceso de educación y de crecimiento es donde nos vamos encasillando y perdemos nuestra capacidad de ser felices”, explica la hija del poeta.

El martes en que desapareció quedó en su escritorio un manual que estaba redactando para enseñar a sus alumnos a escribir historias y versos. Dejó así inconclusa su labor, no solo para dolor del mundo literario, sino también para la educación de la niñez guatemalteca.

Ese día de mayo Luis de Lión caminó a la Radio Centroamericana para recoger un casete de música clásica, con la que le gustaba romper el silencio de su hogar, recuerda Mayarí. Luego, caminó hasta una farmacia en compañía de un amigo y, en la 2ª. avenida de la zona 1, fue interceptado y obligado a subirse a un vehículo.

Pasaron quince años para que su familia pudiera confirmar que el Ejército estuvo detrás de su desaparición. Su nombre estaba escrito en el Diario Militar o Dossier de la Muerte. En ese documento, De Lión figura en el puesto 135 de un listado de personas secuestradas y desaparecidas, como parte de una política del Estado de Guatemala para eliminar a opositores políticos. En ese archivo también se da cuenta de que fue ejecutado extrajudicialmente el 5 de junio de 1984, tres semanas después de su captura.

Pasaron quince años para que su familia pudiera confirmar que el Ejército estuvo detrás de su desaparición. Su nombre estaba escrito en el Diario Militar o Dossier de la Muerte.

UN DELITO QUE SE PERPETRA CADA DÍA

La casa del poeta permanece abierta al público como un acto de rebeldía, dice Mayarí. Es una forma de resistir y no dejar que lo sucedido a su padre pase, de un momento a otro, al olvido.

El cuerpo de Luis de Lión no está, pero su poesía habita y llena su casa. En las paredes están escritos los versos que le dedicó al vientre de su madre, a la niñez y al paisaje en el que creció.

Sin embargo, para la familia del poeta, mientras no se haga justicia, no se esclarezca su muerte y se determine quiénes fueron los responsables, la tragedia se prolongará como fuente de pesadumbre.

“La víctima directa es Luis de Lión (…) pero eso le afecta a la familia que vivió el hecho en su momento y le afecta a las generaciones posteriores, debido a que ese miedo, ese rencor, esa incertidumbre va a estar presente. Y sobre todo lo no hablado y el miedo: por haber pensado se lo llevaron, por haber hablado se lo llevaron, por ser un artista se lo llevaron, por hacer una interpretación de su realidad como artista, se lo llevaron. ¿Qué nos da eso? No hay que meterse en cosas, no hay que pensar, no hay que leer, no hay que opinar”, explica su hija.

La desaparición forzada es un delito que se repite todos los días y que, además de los daños causados a la víctima desaparecida, los agravios se extienden a sus familiares, quienes, debido a la incertidumbre de no saber si su ser querido está vivo o muerto, se ven imposibilitados de iniciar un período de duelo, refiere el abogado Édgar Pérez, del Bufete Jurídico de Derechos Humanos.

“Sobre los efectos psicológicos, se establece que el cierre del duelo nunca se da porque no se conoce el paradero de la víctima de la desaparición. -No se sabe- si está vivo o muerto, es incierto. Se vive y se provoca ese sufrimiento permanente en el familiar y, con eso, la sociedad queda en una situación de duelo abierto”, expresa el abogado.

En el caso de Luis de Lión, se supo, a raíz del Diario Militar, que fue ejecutado extrajudicialmente, pero sus restos aún no han sido entregados a la familia para que le dé sepultura de acuerdo con sus costumbres y creencias.

“Tenemos una herida infectada, que está ahí y que nos hace daño todos los días. Si esa herida la abrimos, la sanamos, le echamos jabón, la desinfectamos, nos va a doler, va a ser horrible. Pero después de esa limpieza va a comenzar a sanar, no de un día para otro, pero después nos va a quedar una cicatriz y esa cicatriz nos va a recordar siempre lo que pasó, pero ya no nos va a doler igual”, afirma Mayarí.

-No se sabe- si está vivo o muerto, es incierto. Se vive y se provoca ese sufrimiento permanente en el familiar y, con eso, la sociedad queda en una situación de duelo abierto

INVESTIGAR EN TINIEBLAS

La Fiscalía de Derechos Humanos del Ministerio Público (MP) actualmente investiga 649 denuncias por desapariciones forzadas ocurridas durante el Conflicto Armado Interno, según la jefa de la unidad Hilda Pineda. Estas, sin tomar en cuenta los casos a cargo de las fiscalías distritales de distintas partes del país.

Pineda asegura que una de los principales obstáculos para investigar hechos relacionados con el Conflicto Armado Interno es la escasa colaboración del Ministerio de la Defensa, que a menudo oculta información por supuestos motivos de “seguridad nacional”.

Rita Canek, abogada de la Fundación Myrna Mack, la entidad que se constituyó como querellante por las investigaciones del Diario Militar, comparte esa opinión, y asegura que en muchas ocasiones la cartera brinda información de manera incompleta.

“Mucha información que se pide no la dan argumentando que son cuestiones de seguridad nacional, y hay información que sí dan, pero de manera incompleta. O le entregan documentos, pero las partes interesantes van tachadas con marcador negro”, refiere Canek.

¿QUÉ DICE EL EJÉRCITO?

Al ser consultado, el vocero del Ministerio de la Defensa, William García, niega estos extremos y asegura que están en la disposición de colaborar en las investigaciones. “Nosotros estamos abiertos a cualquier requerimiento que haga el Ministerio Público, por el conducto respectivo, se les está apoyando, no hay ningún problema”, declara.

El portavoz explica que, dependiendo del caso, se realiza un análisis con la Dirección de Asuntos Jurídicos para ver qué información se puede compartir y cuál no. “En la mayoría de los casos se ha dado la información”, dice.

No obstante, tanto el MP, como las organizaciones querellantes aducen lo contrario.

UNA PROMESA SIN CUMPLIR

Mayarí cuenta que firmó un acuerdo de solución amistosa con el Estado de Guatemala, por medio del cual las instituciones se comprometieron a encontrar los restos de Luis de Lión y a perseguir a los autores materiales e intelectuales. Además, como medidas de reparación a los familiares, el Estado se comprometió a la construcción de una biblioteca, un museo y un parque infantil en San Juan del Obispo. Hasta la fecha, de los doce compromisos adquiridos, solo tres se han cumplido.

Sin embargo, la hija del poeta dice que ni diez teatros nacionales repararán la pérdida de un familiar desaparecido.

“Es importante que podamos encontrar los restos de nuestros muertos, de nuestros desaparecidos, para darle una sepultura acorde con nuestras costumbres. Para poder caminar debemos sanar todos nuestros dolores, llamar las cosas por su nombre”, dice la hija del escritor.

Sin embargo, la hija del poeta dice que ni diez teatros nacionales repararán la pérdida de un familiar desaparecido.

LOS CREADORES

Luis de Lión

Los hombres sentimos envida de los dioses:
ellos están en el cielo y nosotros, en la tierra,
ellos vuelan sin necesidad de alas
y nosotros tenemos que hacerlo sobre aviones,
ellos hacen los milagros y nosotros tenemos que adorarlos.

Pero cuando tú y yo formamos la figura de un pájaro
volando sobre nuestro propio cielo
-alas son nuestros brazos-
y tu vientre se llena de la más perfecta creación,
son los dioses los que sienten envidia de los hombres.

Fuente: [http://lahora.gt/se-puede-vivir-duelo-sin-aparezca-cuerpo-la-familia-luis-lion-responde/]