Literatura y poesía: una necesidad imprescindible

La crisis que vivimos los guatemaltecos no es solo en la dimensión política, económica y social.

Marcela Gereda

“La carreta llega al pueblo rodando un paso hoy y otro mañana”, “Es una ciudad formada de ciudades enterradas, superpuestas, como los pisos de una casa de altos. Pisos sobre piso. Ciudad sobre ciudad”, escribe Miguel Ángel Asturias en Leyendas de Guatemala para ubicarnos en una manera de ser y de sentir el tiempo.

Algunos dicen que Guatemala no es un país, es un paisaje. Escenario embriagante, contradictorio, tierra de las violencias múltiples y endémicas, pero también cuna de grandes poetas; gente que sueña y siente el país desde metáforas que nos pueden ayudar a armar este rompecabezas del que somos parte y producto, ideas que nos puedes ayudar a comprender más y mejor esta enredada tierra de la ley de selva.

La semana pasada caminando por los puestos de libros en la Filgua, me dio esperanza encontrar a tantos chavos interesados en buscar nuevas claves para explicarse qué y quién es este lugar. Mil y un libros que son joyas para comprendernos a nosotros y a nuestro entorno. Hay en muchas de esas letras la expresión de los que podrían ser los mitos sobre los que podemos fundar nuestra identidad.

Otros países se apropian de esos escritores que hunden sus manos en las raíces para dar sentido a la identidad. Por ejemplo Ernesto Cardenal de Nicaragua, Octavio Paz en México.

La literatura forja identidad porque en ella se registran maneras de ver el mundo. La literatura es un acto de conocimiento y de autoconocimiento. De ahí que una feria del libro y la promoción de la cultura son del alimento del que esta sociedad más necesita para sanarse y re-construirse.

La cultura nace necesariamente de las raíces y, por ser guatemaltecos, nuestras raíces son indígenas –acrisoladas por el componente de pueblos de inmigrantes-. Pero la base es indígena.

Tal y como lo hace, Miguel Ángel Asturias, al desempolvar el pasado maya para recuperarlo y reapropiárselo con metáforas sobrecogedoras y para dotarlo de una estructura onírica surrealista, para nombrar y describir una cultura que se formó tras la llegada de los españoles. (“Asturias es un falseador genial de la realidad guatemalteca”, dice MR Morales. Aseveración acertada y real en el sentido que la materia prima de la obra Asturias: Guatemala en sus formas o contenidos, es recreada, fabulada o tamizada con instrumentos poéticos: imaginación y una utilización genial del lenguaje).

Creo que es desde ahí que se puede rescatar y descubrir los destellos de vida y esperanza que laten subliminalmente en nuestra sociedad. Es a través de esa obra bestial que podemos volver a intentar relacionar la cultura como patrón de conducta a través de una historia y no como una invención postiza, como lo recuerda el libro recientemente presentado en Filgua de MR Morales, “Estética y política de la interculturalidad” el caso de MA Asturias.

No dejemos de encontrarnos con la literatura y poesía nacional porque es ahí acaso donde descansan las piezas perdidas de eso que somos y porque la literatura es fundamental porque nos puede ayudar a crear sentido de pertenencia y cohesión. Cohesión hacia nosotros mismos y hacia esta sociedad con necesidad de verse y asumirse a sí misma.

La crisis que vivimos los guatemaltecos no es solo en la dimensión política, económica y social. La crisis es sobre todo en la mente y en el espíritu de un país que tiene sus llagas abiertas, al haber esterilizado su pensamiento expulsando del tiempo a tantos artistas e intelectuales. Por eso leer literatura y poesía nacional es un acto de necesidad para pensar y construir otra sociedad.

En medio de la reciente polémica de la Revista Look y de María Chula, recomiendo buscar libros que nos ayudan a tener una mejor conciencia histórica, como, “La Patria del criollo”, de Severo Martínez y buscar en la literatura nacional respuestas a nuestra enredada identidad y sociedad racista y clasista.

Invito a conocer las letras de Vania Vargas, Luis Aceituno, Julio Serrano, Javier Payeras, Mario Payeras, Maurice Echeverría, Roberto Obregón, Margarita Carrera, y tantos otros escritores y poetas guatemaltecos que contribuyen a dar forma a eso amorfo que somos.

En la misma línea de seguir creciendo como ciudadanos para construir otra sociedad, también invito a un curso de formación ciudadana que inicia el próximo domingo 30 de julio. “COCODES: casacas y realidades”: Organizado por La Red “La Hojita”, a las 10 AM en centro cultural La Casona. Para información e inscripción: www.lahojita.org.

Fuente: [https://elperiodico.com.gt/opinion/2017/07/24/literatura-y-poesia-una-necesidad-imprescindible/]

Narrativa y Ensayo publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Marcela Gereda

Marcela Gereda

Antropóloga de corazón y profesión. Enraizada en la literatura, la poesía y el periodismo. He buscado cultivar el ensayo etnográfico sobre situaciones interculturales, urbanas y rurales, tratando de dar cuenta de la dinámica de las hibridaciones y los mestizajes culturales que articulan las mentalidades de conglomerados en situación de marginalidad, como ocurre con las mujeres del Sahara Occidental que han vivido en España y Cuba y que han tenido que volver a los campamentos de refugiados, y con las maras y los mareros de Centroamérica. También ha trabajado para los derechos de salud reproductiva de mujeres indígenas.
Marcela Gereda