Chuchitos Calientes y Arrroz en Leche, de Oxwell Lbu
Salen de la hoya envueltitos cual
si fueran patojitos tiernitos…
El aroma se dispersa cual si fuera
alfombra persa…
Del obelisco al parque Central.
Uno a uno se suman al convite,
todos piden uno pero luego se repiten,
otros en el ansia de probar aunque
sea parados se disponen a degustar.
Mientras Doña Blanca va desvistiendo
de su envoltura de hojas de maíz,
a los chuchitos calientes que a todos
se les antojan…
Allá va corriendo la patoja,
para decirle a la mama que también
hay arroz en leche.
Es día de Corpus Cristi y el parque
esta vestido de alegría…
En una algarabía donde nuestra comida
no puede faltar.
Porque a quien no se le hace agua el paladar,
cuando siente el aroma y la textura,
de estos tamalitos que parecen hechos
con gran ternura.
Y como la música es parte de nuestro paisaje
la marimba canta a la patoja mocosa,
esa que se le hacen como capulinas los ojos
cuando ve que pasar cerca el patojo,
mientras saborea una taza de arroz con leche.
Allá a lo lejos se deja escuchar
El Ferrocarril de los Altos…
Mientras la marimba arrulla con su
voz de mujer a los Chuchitos Calientes.
Oxwell L’bu














